Era el mes de
noviembre y el noche estaba hace frio, más frió que acostumbrado experimentaba,
desde me mudé al sur, cinco años en el pasado.
Hasta tarde.
Estaba cansada,
pero tenía una más labor delante de dormía.
El cielo,
visible en la ventana, estaba muy oscuro.
Me tomé una
ojeada. No pude ver la luna.
Acabé de desear
sacaría la basura. El próximo, me iría a
la cama o leería un libro un poco tiempo, delante de me acostaré.
Caminaba para la
cocina y la puerta del garaje. Cuando llegó a la puerta, abrí y me preparaba bajar los escaleras.
De repente, yo
estaba inmovilizado.
En el fondo del
escaleras, a la derecha, era un perro. Él
me miraba a me, intensamente, con ojos que aparecía tener al propósito. Su ojos
eran marrones. Aparecían cariñosos y estaban implorando. El perro había un
fruncido en su ceño como una persona muy preocupado y serios. Me noté que él me tenía mucha confianza a mí.
A esa hora, yo vi que sus costillas estaban en vista.
Cerré la puerta,
inmediatamente.
El en pasado,
habían muchas personas que abandaron sus perros y gatos en mis vecindario, con
frecuencia. A veces, los animales había
perdido, pero no hay muchos.
Si yo tomaría el
perro del refugio por los animales, hay que un posibilidad que el animal podría
matar con el eufemismo. Si no lo ayuda
al perro, podría matar, también. Él
tenía mucha hambre y hacía frió.
Por eso, era
necesario que pensaba el acción mejor. Me deseé ayudar el perro; al mismo
tiempo muy ocupado y mi sentía que era un responsabilidad serio. Mis perros, llamaban Ben y Sunny habían mucho
enfermo en sus ultimo año. Habían requerido muchas horas de cuidad. Hay otro
cosas para consideración.
Fui arriba para
consultaría con Shela.
Yo preguntaba mi
hija, Shela, “¿Podría me ayuda con el perro por el noche, hasta que buscaban por los
dueños? Es posible qué tomar dos o tres días. ¿Qué piensas, tú?
Ella vivía en
California y cuando ella estaba en Mississippi conmigo, no habíamos mucho
tiempo por hacer cosas. Ella no tenía mucha tiempo por visitarme a causa sus
responsabilidades. Además, a causa ella
era una adulta y no tenía mucho tiempo, necesitaría saber si ella podía
ayudarme.
Sus ojos estaba
resplandecer muy brillante. “¡Sí! ¡Por supuesta!
Mi hijo estaba
muy agradable, también.
Alex, ofreció,
“El perro puede dormir conmigo.”
Nosotros vuelen
a la puerta del garaje y el perro, entraba con mucha entusiasmo e apreciación.
El día, siguiente,
me dijo, “Los veterinarios podrían examen el perro por la identidad de sus
dueños.” Mi hijo, Alex e yo ir al
veterinario. El veterinario, dijo, “No
microchip existió. Este perro tiene insectos y otro problema (que estuve pequeño).” El continuaba el examen. “Necesita comida, por supuesto, pero,
generalmente después de estos, tendrá buen salud. Fundamentalmente, él estaba poseer buen salud.”
Salimos y con el
consejo desde el doctor, mi hija, Shela y yo repartíamos “volantes en muchas
lugares por la cuidad. Mencionaba solamente la variedad, color y edad (el
ultimo como aproximadamente).” Dijo que
mucha gente “deseaban este tipos de perro y no es necesario que estaban
honesto. Podrían describir él a usted.”
Posicionábamos
volantes en, la tienda pequeña de comestibles del barrio, en el Mascota
Inteligente (Pet Smart), con el refugio, y muchos otros lugares.
Inicialmente,
había entendido que el tiempo estaba envolvimiento poder más que dos o tres
días en realidad, pero no imaginaba dos meses. Toda la familia enamorada de
Pete (usted no tenía un perro por dos meses sin una llama). En el mismo tiempo, no deseamos decidir se
quedaba él perro, si era posible que el
perro tenía un dueño.
Finalmente,
después de dos meses, nadie aseguró el perro. Nosotros decidimos adoptar Pete, el perro.
Este fue la historia de cómo nosotros encontramos el perro, Pete y como Pete encontró mi familia.
Mi vecina dijo
que, “Es bueno que ustedes adoptaron a Pete. Ese tipo de perro no obtendré la
adopción en este región. La personalidad de los perros que son Curs de Negro
Boca (Black Mouth Cur), no es agradable
a ellos." Ella continua, "Yo trabajaba como una voluntaria en el refugio de Hattiesburg,
entonces, yo conozco.”
Pete es un perro de mucha suerte y por su puesto, ustedes también. ¡Que bendición para todos! Yo también tuve un perro llamado Sunny….después de 14 años, todavía pienso en el.
ReplyDeletexoxox
¡Gracias por compartiendo su sentimientos sobre Pete y Sunny!
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